Mensaje de Gratitud del Obispo Cantú

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Estimados hermanos y hermanas,

Muy Feliz Día de Acción de Gracias

En el día de Acción de Gracias, millones de americanos se juntarán en sus mesas para dar gracias y reconocer las muchas bendiciones que Dios les ha otorgado. Esta es una época muy especial cuando familias y sus seres queridos se reunen no sólo para compartir una comida, sino para compartir amor y cariño mutuo.

Mientras reflejamos de lo bueno de Dios y damos gracias por los muchos regalos que hemos recibido del Señor, hay que recordar y rezar por nuestros hermanos y hermanas que están pasando dificultades: los pobres, los que no tienen hogar, los enfermos, los de que están de luto por la pérdida de sus seres queridos, mujeres enbarazadas considerando el aborto, los que se sienten solos, los refugiados, los inmigrantes que buscan mejor vida para sus familias, matrimonios y familias que luchan por vivir la alegría del amor, los encarcelados, y todos aquellos que sufren de depresión o enfermedades mentales. Que todos ellos puedan sentir el amor y el calor de Dios en sus vidas.

El Día de Acción de Gracias en la Sagrada Escritura y en la Eucaristía

Jesús instituyó la Eucaristía como un acto de dar gracias: “Él tomó el pan y dando gracias, lo partió…Él tomó el cáliz y una vez más dando gracias, se los dio a sus discipulos” (cf. Lk 22:19, 17, 1 Cor 11:24).

En Misa, un breve pero muy importante dialógo nos recuerda lo que realmente somos: “Demos gracias al Señor, nuestro Dios…es justo y necesario. Es realmente justo y necesario, es nuestro deber y salvación, siempre y por dondequiera para dar gracias, Señor, Santo Padre, todopoderoso y eterno Dios.”

Preparando nuestro corazones para la Temporada de Adviento

El domingo después del Día de Acción de Gracias nos trae la Temporada de Adviento y con eso el nuevo Año Litúrgico.

Durante el Adviento, esperamos con esperanza y anticipación la llegada de Jesús. Durante las primeras dos semanas de Adviento, la Iglesia nos invita a reflejar sobre la Segunda Llegada de Cristo al final del tiempo. Las últimas dos semanas nos preparan para la Temporada Litúrgica Navideña, en la cual meditamos en los misterios sagrados del nacimiento de Jesús y de la vida de La Sagrada Familia.

Para ayudarnos a tener una mejor experiencia durante La Temporada de Adviento, reflejemos en la sabiduría del recientemente canonizado Santo John Henry Newman:

“El alma se emite adelante hacía el futuro y en proporción, mientras su conciencia se aclara y su percepción afilida y real, se alegra solemnemente que ‘la noche ya se abastó, el día nos espera,’ que hay ‘nuevos cielos y nuevo mundo’ por venir, aunque los anteriores están fallando, pero no, por el echo que están fallando, ‘muy pronto verán el Rey y Su belleza,’ y ‘mirad la tierra lejana.’ Estos son sentimientos de hombres sagrados en el invierno y en edad, esperando, quizás en abatimiento, pero cómodamente total, calmadamente pero formalmente, el Adviento de Cristo” (Sermones Planos y Parroquiales vol. V, “Rendir Culto, Una Preparación a la Llegada de Cristo”).

Rezo que durante estas cuatro y cortas semanas de Adviento, preparemos el camino dentro de nuestros corazones y en nuestras familias para recibir al Señor, que alegremente recemos y esperemos la llegada del Señor.

+Oscar Cantú