Breves Notas Catequéticas – Litúrgicas

Breves Notas Catequéticas – Litúrgicas

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Por Lupita Vital,
Directora
Apostolado Hispano
lupita.vital@dsj.org

Nos estamos acercando cada día a la celebración por excelencia de todo el calendario litúrgico. “La Vigilia Pascual”. Por lo tanto, es bueno recordar algunos puntos importantes sobre lo que celebraremos como comunidad parroquial. 

  • Acerca de los santos óleos, para administrar los sacramentos en el que deben emplearse los santos óleos, el ministro debe utilizar aceite de oliva o de otras plantas, recientemente consagrado o bendecido por el Obispo, quedando a salvo lo que prescribe el (c. 999, 2) y no deben usarse los antiguos si no hay necesidad. El párroco debe obtener los óleos sagrados del propio Obispo y guárdalos con diligencia en lugar decoroso. (Código de Derechos Canónico, c. 847). 
  • De la Celebración del Sacramento. Además del Obispo, pueden bendecir el óleo que se emplea en la unción de los enfermos: 1. quienes por derecho se equiparan al Obispo diocesano. 2.en caso de necesidad, cualquier presbítero, pero dentro de la celebración del sacramento. (c. 999).

En la Santa Misa celebramos el Misterio Pascual.

“Nuestro Salvador, en la Ultima Cena, la noche que le traicionaban, instituyó el Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz y a confiar a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrección”. (Sacrosanctum Concilium, número 47). 

Ofrecemos al Padre lo que él mismo nos ha dado.

  • El Catecismo de la Iglesia Católica el número 1356 dice que, si los cristianos celebramos la Eucaristía desde los orígenes, y con una forma tal que, en su substancia, no ha cambiado a través de la gran diversidad de épocas y de liturgias, es porque nos sabemos sujetos al mandato del Señor, dado la víspera de su pasión: “Hagan esto en memoria mía”. (Ver 1 Corintios 11:24-25). 
  • El catecismo continúa su instrucción en el número 1357. Cumplimos este mandato del Señor celebrando el memorial de su sacrificio. Al hacerlo, ofrecemos al Padre lo que él mismo nos ha dado: los dones de su Creación, el pan y el vino, convertidos por el poder del Espíritu Santo y las palabras de Cristo, en el Cuerpo y la Sangre del mismo Cristo: Así Cristo se hace real y misteriosamente presente.  
  • El número 1358, resume de la siguiente manera, lo que debemos de considerar sobre la Eucaristía. 
  • Como acción de gracias y alabanza al Padre
  • Como memorial del sacrificio de Cristo y de su Cuerpo
  • Como presencia de Cristo por el poder de su Palabra y de su Espíritu.

Sigamos caminando, hacia la Semana Santa, caminemos junto con Jesús hacia la cruz del Viernes Santo. La Cuaresma es un tiempo rico para crecer en fe, esperanza y caridad por medio de la vida espiritual, del sacrificio en la forma de vivir de renovar la vida de oración de ayunar y hacer penitencia con sentido de alegría. Fijémonos, en la riqueza de los símbolos litúrgicos, cada parroquia ha expresado diferentes formas para catequizar con tan solo ver y meditar en ello en silencio. Aprovechemos los servicios de reconciliación, Dios nos invita a reconciliarnos. En resumen, es un tiempo de bendición que no debe ser desaprovechado.