Semana de las Escuelas Católicas

Semana de las Escuelas Católicas

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Hermanos y hermanas de la diócesis de San José,

Cada enero tenemos la oportunidad de celebrar el trabajo y el ministerio de nuestras Escuelas Católicas. Es bueno que lo hagamos a través de la Semana de las Escuelas Católicas. La historia de las Escuelas Católicas en los Estados Unidos es única, ya que fue necesario un sistema separado de educación ante un sentimiento anticatólico y una intolerancia para una buena parte de la historia de esta gran nación. 

Desde entonces, la Iglesia Católica desarrolló un sistema escolar, que se destacó en la educación de calidad y que abrió sus puertas a todos, católicos y no católicos por igual. Esta hazaña fue posible debido al excelente trabajo y los tremendos sacrificios de mujeres y hombres religiosos. Damos gracias a Dios por su gran testimonio y por la sólida base que proporcionaron a innumerables hombres y mujeres en la fe, la sabiduría y el conocimiento, el deber cívico, el honor y el servicio a Dios y a la humanidad. ¡Gracias hermanas! ¡Gracias, padres y hermanos!

Si bien el número de hermanas y hermanos en nuestras escuelas puede haber disminuido drásticamente, el objetivo y la misión de la educación católica se mantienen firmes: proporcionar un encuentro con la persona de Jesucristo a través del testimonio, la alabanza y el aprendizaje. No hacemos proselitismo, es decir, no intentamos convertir a nadie que no sea católico. Evangelizamos a través del testimonio, la dedicación al aprendizaje y la adoración. Simplemente intentamos mostrar la belleza y verdad de nuestra fe y forma de vida.

Uno de los desafíos de las últimas dos décadas es la accesibilidad de la educación católica. Si bien la historia de las Escuelas Católicas nos muestra un sistema que abrió sus puertas a los inmigrantes (irlandeses, alemanes y otros) y a los pobres, ese legado del testimonio del Evangelio se ve amenazado por el aumento de los costos de la educación, particularmente en el Área de la Bahía. 

Debemos mantener nuestras Escuelas Católicas enraizadas en los valores del Evangelio: de lo contrario, ¡simplemente nos convertimos en escuelas autónomas con adornos católicos! Estamos comprometidos a trabajar a nivel diocesano, en colaboración con nuestras comunidades escolares y parroquias, para hacer que nuestras escuelas sean accesibles a las familias con necesidades financieras.

Mientras celebramos la Semana de las Escuelas Católicas este año, animemos a las familias, maestros, administradores, pastores y parroquias que colaboran para que nuestras escuelas sean verdaderos testigos del amor y la verdad de Jesús.

Suyos en Cristo,

Obispo Patrick McGrath             Obispo Oscar Cantú