La Organización Comunitaria nos Mueve de la Caridad a la Justicia

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Por Joanna Thurmann

“La caridad y la justicia caminan de la mano, y la necesidad de la caridad nunca termina. Pero a veces hay injusticias que no son solo transaccionales sino también estructurales. ¿Cómo nos dirigimos a ellos?” Preguntó el Obispo Oscar Cantú durante su discurso de apertura del jueves en la Conferencia de Formación de Fe de Santa Clara 2018. Debemos trabajar juntos en solidaridad para afectar los sistemas que afectan a los pobres.

La charla del obispo Cantú fue parte del día de la pre conferencia titulada “Opción Preferencial por los Pobres. Ir más allá de la caridad y hacia la justicia social en la iglesia local y mundial,” fue organizado por la Comisión de Justicia Social de la Diócesis de San José.

El enfoque del día fue tanto en la educación como en la acción. (Catholic Relief Services CRS), la Campaña Católica para el Desarrollo Humano (CCHD), Teamworks Coop y Industrial Areas Foundation (IAF) exploraron diversos temas a nivel local, nacional e internacional, desde viviendas asequibles hasta la inmigración. La esperanza era que los asistentes se fueran con una mejor comprensión de la necesidad y el poder de una organización de base amplia para abordar la injusticia y la pasión por participar en sus parroquias y comunidades.

CCHD proporciona subvenciones para organizar y capacitar a personas de bajos ingresos con el fin de desarrollar el liderazgo local, desarrollar el poder y la sostenibilidad, y promover los valores de la enseñanza social católica. El 25% de la colecta anual de CCHD se mantiene localmente y se invierte en varios tipos de organizaciones, como la cooperativa de limpieza TeamWorks. Fundada en 2004, Teamworks es un ejemplo de éxito en todos los aspectos. Ha proporcionado un salario digno, beneficios de seguro y oportunidades de crecimiento a sus 20 miembros que son trabajadores del negocio.

Pero más allá de la rentabilidad, en el corazón de la cooperativa está la solidaridad. “Durante la crisis financiera, la cooperativa tuvo la opción de recortar un miembro o reducir la paga de todos los demás en un 15% para compensar la diferencia. Los miembros eligieron lo último.” Dijo Sean Wendlinder de CCHD. Este es un testimonio no solo del éxito de la formación de una comunidad, sino también del poder de las enseñanzas del CST sobre la solidaridad y el respeto por la dignidad humana.

Anna Eng es miembro de la IAF y organizadora principal del Comité Organizador del Área de la Bahía, que también recibió una subvención de CCHD. Ayuda a organizar parroquias y otras instituciones, como asociaciones de maestros y escuelas, para abordar los cambios estructurales necesarios a nivel local. El primer ejemplo es la crisis de viviendas en el Valle del Silicón creada por una afluencia de gigantes tecnológicos: “Para ser profético, necesitas poder. Y eso es difícil de hacer como individuos solos o incluso como una sola parroquia.” Dijo el Ing. “Cuando las instituciones se unen, pueden contra atacar. Tienen la capacidad de negociar en nombre de la gente.”

Existe un proceso para dicha organización, que incluye la formación de un equipo, la celebración de reuniones individuales, la investigación, la actuación y luego la evaluación. Para abordar la falta de vivienda, por ejemplo, debemos entender cómo se gasta el dinero y no hay una sola respuesta. Al evaluar, la pregunta clave es si las personas se están cambiando, no solo las políticas. La educación es parte de la respuesta.

Ese fue el enfoque de las dos presentaciones de la tarde de CRS sobre el tema de los migrantes y refugiados de África y América Central. Los asistentes a la conferencia aprendieron las estadísticas y las razones para irse, escucharon las historias y exploraron varios programas de CRS que respondían al problema.

El CRS trabaja en 110 países. “Su trabajo es muy respetado.” Dijo El Obispo Cantú, quien noto muchos puntos conflictivos de migración y conflicto como ex presidente del Comité de Justicia Internacional y Paz de la Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés). “La razón es porque las personas reconocen en nosotros valores que no son sectarios, sino humanos, sociales y comunitarios. Se trata de valorar la dignidad humana.”