¡Preparándonos para la Candelaria!

¡Preparándonos para la Candelaria!

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Por Lupita Vital
Directora, Apostolado Hispano
Vital@dsj.org

¿De dónde viene la tradición y cuál es la costumbre?

Candelaria, nombre popular y genérico dado a la Fiesta de la Presentación del Señor que la Iglesia celebra el 2 de febrero. El nombre derivó de la procesión con candelas o velas que se realizaba en tal fiesta. (Vea el Diccionario de Catequesis por A. Tomás Parra Sánchez Editorial san Pablo)

Este día de la Candelaria también se conoce como la Fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen María. La tradición de esta fiesta data desde el siglo séptimo, con el Papa San Gelasio I. En algunas partes la Fiesta es conocida como la Presentación del Niño Jesús en el Templo. Se celebra el 2 de febrero según el rito latino.

De acuerdo a la ley de Moises, cuando una madre daba a luz a un niño, era considerada impura por siete días, además debía permanecer durante treinta y tres días, en purificación de sangre. (Levítico 12:1-8)

Cuarenta días después del Nacimiento de Jesús, la Virgen María cumplió con esta ley. Presentó al Niño Jesús al templo. “Te pertenecerá el primogénito de cualquier ser viviente, sea de hombre o de animal, ofrecido a Yavé. Tú harás solamente el rescate del primogénito de hombre, así como del primerizo de un animal impuro” (Números 18:15).

Tradición Familiar:
Se tiene por tradición, que a la persona que le toca el Niño Dios el día de los Reyes Magos al partir y comer la rosca de reyes. (6 de enero), sea la persona que ofrece la comida a todos los que hayan participado en dicha tradición de partir la rosca de reyes. Por lo regular se comen tamales con rico champurrado o atole como es llamado en muchos lugares de México. Es una manera de prolongar el calor de la Navidad y de reunir a la familia, amigos y conocidos el dos de febrero para participar y recordar el misterio de la Encarnación de Jesus al mundo.

Para la Catequesis:
La Iglesia recomienda guardar el Día de la Candelaria como Fiesta de la Purificación de la Virgen y la Presentación de Jesús en el Templo. “Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo con la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, tal como está en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. También ofrecieron el sacrificio que ordenaba la Ley del Señor: una pareja de tórtolas o dos pichones.” (Lucas 2:22-24).

Preguntas de reflexión:

  • ¿Dónde se ha presentado el Señor en mi vida?
  • ¿Qué puedo aprender del anciano Simeón y la profetiza Ana?
  • ¿Qué debo hacer para que la luz de mi candela se mantenga encendida?