¡Sagrado Corazón de Jesús en Ti Confío!

¡Sagrado Corazón de Jesús en Ti Confío!

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El pasado 3 de junio, celebramos con gran gozo la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. En la Diócesis de San José contamos con dos parroquias que llevan su nombre. Una en San José y la otra en Saratoga.

El Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 2669 nos dice lo siguiente. “Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha concedido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: “El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí”. (Gálatas 2:20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el Sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (vea Juan 19:34), “es considerado como principal indicador y símbolo …del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres. (Pío XII, Enc. “Haurietis aquas.” Ds 3924; confronter DS 3812).

Monseñor Francis V. Cilia Vicario General y Moderador de la Curia, escribió la siguiente reflexión para su homilía en la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, y al leerla pensé que sería una buena manera de orar con ella ya que está escrita en forma de prosa. Además, puede ayudar a las familias para orar en forma bilingüe en sus hogares.

The heart of Jesus is the symbol of God’s love,
a love that never gives up on us, even when we give up on ourselves.

The heart of Jesus is the heart of the Shepherd,
who never tires of coming after us,
always seeking out the weak, the lost and the alone.

The heart of Jesus is a wounded heart;
yet it is a heart of such great love
that its love cannot be contained.

And he has sent his Spirit into our hearts,
so that his very heart may be at the core of our being.

El corazón de Jesús es el símbolo del amor de Dios,
un amor que nunca se da por vencido,
incluso cuando nosotros mismos renunciamos.

El corazón de Jesús es el corazón del Buen Pastor,
que no se cansa de venir a nosotros,
buscando siempre a los débiles, los perdidos y los abandonados.

El corazón de Jesús es un corazón herido;
un corazón de un amor grande
y su amor no puede ser contenido.

Y él ha enviado su Espíritu en nuestros corazones,
por lo que su corazón debe ser el centro de nuestra existencia.

AMEN