La Diócesis de San José Ordena Seis Diáconos

La Diócesis de San José Ordena Seis Diáconos

223
SHARE
En el rito de la ordenación, el Obispo McGrath impone las manos sobre el nuevo diácono Gregorio Ortiz. (Photo by Jenn Vazquez)
En el rito de la ordenación, el Obispo McGrath impone las manos sobre el nuevo diácono Gregorio Ortiz.

Por Liz Sullivan

Con la celebración de una Misa en la Catedral Basílica de San José, fueron ordenados al diaconado seis hombres que respondieron al llamado el 14 de mayo pasado.

Charles Corbalis, Ray Gans, Sunny Offorjebe y Greg Ortiz fueron ordenados diáconos permanentes de la diócesis, mientras que Gabriel Lee y Khoa Vu fueron ordenados diáconos en transición, ya que en un año serán ordenados sacerdotes.

“Este es un día maravilloso para nuestra iglesia local.” Dijo el Obispo Patrick J. McGrath al inicio de la misa. Es un día maravilloso para todos nosotros y para nuestros diáconos que van a ser ordenados hoy.”

La Catedral Basílica lucía esplendorosa, la música y la participación de la asamblea la llenaba de alegría, feligreses de distintas parroquias que se preparaban para celebrar este gran acontecimiento con la Eucaristía, que duró poco más de dos horas.

Cada uno de los candidatos fue llamado por su nombre y pasaba al frente del altar en nombre de la Iglesia y se presentaban al Obispo. En nombre de la Iglesia, el Obispo elige a los candidatos y la asamblea afirma su elección a través de una oración seguida de aplausos.

A continuación, los candidatos hacen sus promesas solemnes para ser consagrados para el ministerio, para servir en el orden sacerdotal y al pueblo de Dios, con humildad, caridad, y para anunciar el Evangelio con fidelidad tanto como a la Tradición de la Iglesia. Los diáconos en transición, abrazan el celibato como un compromiso con Cristo, para orar con y para el pueblo de Dios y para unirse más íntimamente a Cristo. Por último, se comprometen a obedecer al Obispo de San José y sus sucesores.

Los diáconos ahora están vestidos con la vestidura de diáconos, la estola diaconal, simboliza el yugo de Cristo y la dalmática, el manto litúrgico. Una vez que esto sucede, los diáconos reciben un abrazo y felicitaciones por parte de los sacerdotes y compañeros diáconos ahí reunidos.

“El diaconado es el centro de todo ministerio ordenado en la Iglesia y es el corazón de todo lo que somos como Iglesia.” Dijo el Obispo McGrath, durante la homilía. “Todo sacerdote, obispo y Papa fue ordenado primero como diácono. Y por lo tanto el ministerio de cada sacerdote, obispo y Papa tiene sus raíces en el servicio diaconal. El diaconado, regenera la vida de la Iglesia, ofrece el testimonio vital de la naturaleza fundamental de la justicia y de la caridad en la vida de la Iglesia, y en la vida de todos los cristianos.”

El Obispo McGrath concluyó su homilía con un último mensaje para los que enseguida serían ordenados. “Les pido tener en cuenta una vez más las palabras de nuestro Santo Padre Francisco.” El amor siempre toma este camino, el que da su vida, para vivir la vida como un regalo, un don que debe darse – no es un tesoro para ser almacenado. Mientras lo hace, crece y se fortalece se hace más fuerte, como enseñaba San Francisco de Asís. “Es en dar que recibimos,” dijo el Obispo McGrath.