Graduación de la Clase de 2016 del Instituto de Liderazgo Ministerial

Graduación de la Clase de 2016 del Instituto de Liderazgo Ministerial

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Obispo Patrick McGrath presenta Iracema Gurbiel con un certificado de finalización de ILM.
Obispo Patrick McGrath presenta Iracema Gurbiel con un certificado de finalización de ILM.
Obispo Patrick McGrath presenta Iracema Gurbiel con un certificado de finalización de ILM.

El Instituto de Liderazgo Ministerial (ILM por sus siglas en inglés) celebró su graduación número 17 en honor a la Clase de 2016, el 4 de mayo en la Basílica Catedral de San José. Presidio la ceremonia de oración de la tarde el Obispo Patrick J. McGrath. Los graduados se reunieron con sus familiares, amigos, personal de las parroquias, ex alumnos y los alumnos actuales para celebrar el fin del programa de formación de tres años.

Los 48 graduados representan 27 de las parroquias de la Diócesis de San José. “Ellos han hecho un gran compromiso y han enriquecido a la Diócesis,” dijo el Obispo McGrath, mientras agradecía a los graduados y a sus familias por los sacrificios realizados al servicio a la iglesia.

De acuerdo con Linda Cunha-Ricchio, Directora del ILM, al igual que con otras clases, estos han sido un grupo fuerte, que se han apoyado mutuamente a través del programa y los desafíos de la vida. Comenzando como extraños, construyeron fuertes lazos de amistad y aprendieron sobre la cultura del otro, fiel reflejo de la Diócesis.

La ceremonia de graduación contó con los siguientes oradores. Michael Shirley y Jordi José Vidales que hicieron hincapié sobre el llamado al ministerio como una entrega a la voluntad de Dios. Deseamos “ser testimonio vivo de la fe y la creencia en Dios y ser verdaderos instrumentos en el plan divino,” dijo Vidales. “Vamos a centrarnos en el liderazgo de servicio. La misión de Cristo es nuestra misión,” instó a Shirley.

¿Cuáles son los siguientes pasos para los graduados del ILM? Algunos han aplicado al Diaconado Permanente y programas de formación avanzada de liderazgo, otros han aceptado una mayor responsabilidad en el ministerio parroquial. Algunos otros continúan para discerniendo con su párroco, donde más se necesitan.

La necesidad existe, dijo el Obispo McGrath en sus comentarios al final de la oración de la tarde, refleja al Vaticano II y la importancia otorgada a la función de los laicos. Agradeció especialmente a su predecesor Obispo Pierre DuMaine y Anne Grycz, el primera Directora del ILM por la fundación del Instituto y por lo tanto la formación de nuevos líderes laicos en la iglesia.


Reflexón de Jordi Jose Vidales

En esta hermosa tarde llegamos al termino del recorrido de estudios y preparación de tres años, que todos comenzamos con retos individuales. Para muchos los retos fueron académicos, el tiempo dedicado a nuestros trabajos, familias e Instituto, los compromisos ministeriales con que ya contábamos, y ya no decir este compromiso adquirido para formarnos como mejores ministros y líderes de nuestras parroquias. Para ser testimonio vivo de fe y creencia en Dios y ser verdaderos instrumentos en el plan divino.

Los conocimientos adquiridos, han formado una base que tendrá un efecto palpable en nuestras comunidades. Estos conocimientos nos han hecho crecer en el entendimiento de la palabra del Señor, de Nuestra Madre la Iglesia Católica, pero fundamentalmente en los deseos de un padre amoroso que dio a su propio hijo para que comprendiéramos lo infinito de su amor. A la luz de esta verdad, todos hemos adquirido un compromiso con Dios, con nosotros mismos, con nuestras familias, y en especial con las fuerzas vivas que forman nuestra comunidad de fe y creencia en ese infinito Dios.

Queridas comunidades, regresamos a ustedes como miembros nuevos llenos de un discernimiento y deseo de servicio, que no es nuestro, sino de ustedes. En una acción humilde llena de obediencia y lealtad a nuestra amada Iglesia.

Respetables párrocos, este día nos presentamos ante ustedes, todos aquí como discípulos de Cristo, dispuestos al trabajo, trabajamos en la misión de Cristo y visión que ustedes tengan para todos los feligreses, instruida y orientada por nuestro Honorable Obispo.

Apreciada Directora y profesorado, infinitas gracias por haber compartido sus conocimientos y habernos inspirado en diversas formas, deseamos ser motivo de complacencia del trabajo y tiempo que fue brindado a cada uno de nosotros, haciendo así el Instituto una aspiración para otros servidores y ministros de nuestra comunidad.

Hermanos y hermanas en Cristo, este día asumimos un nuevo reto. Lo asimilado, con la gracia e iluminación del Espíritu Santo, debe ser transmitido con apego a la ética y entrega por medio de nuestros ministerios de manera que nuestros hermanos vean en nuestras acciones el reflejo del rostro de nuestro Señor Jesucristo.

Todo es gracia, todo es un regalo divino, vayamos por el mundo entero y propaguemos el evangelio. Todo esto sea para la mayor gloria de Dios.