Enviados a Evangelizar…

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Adolescente, Jesus Garcia proclamando la Palabra en la Misa de Comision y Envío.
Padre Hector Basañez
Padre Hector Basañez

Homilía del Padre Hector Basañez en la Misa de Comisión y Envío

Por Lupita Vital

El pasado 17 de septiembre en la Parroquia de Nuestra Señora del Refugio, celebramos con gran alegría  la VI Misa de Comisión y Envío para todos los líderes parroquiales de nuestra Diócesis de San Jose. El Padre Hector Basañez, Vicario para los Hispanos, y Monseñor Francisco Ríos, párroco de Nuestra Señora del Refugio, nos acompañaron. Más de docientas personas asistieron a esta gran celebración diocesana.

El Padre Hector, dio comienzo a su homilía con esta historia:
¿ Quién no se acuerda de aquellos días en que siendo niño descubría de repente que el circo había llegado a su pueblo? El movimiento, y la algarabía, las risas, eran inevitables. Pues déjenme contar lo que pasó un día de estos en algún pueblo desconocido. Después de un duro día de trabajo, después de un esfuerzo colectivo, todo estaba listo para la primera función del circo. El desfile inicial era espectacular, los animales, los trapecistas, las fieras salvajes, lo payasos, todos lucían sus mejores galas. El momento culminante había llegado; todos los niños estaban listos para disfrutar. Los payasos salieron a la pista; uno de ellos llevaba un plátano en la mano. Ante el asombro de niños y adultos, el payaso mostró el plátano, lo peló, tiró el plátano al basurero, y se comió la cascara. Creo que esta acción podría ser sin duda alguna catalogada como incongruente.

Él continuó diciendo…
Celebramos esta noche nuestra VI Misa de comisión y envió en acción de gracias Dios por todos ustedes líderes hispanos en la Diócesis de San José. Antes que nada, permítanme darles la más cordial de las bienvenidas a todos ustedes en nombre de nuestro Obispo PJ McGrath. Indudablemente es una bendición el estar hoy aquí reunidos para celebrar todos juntos la Eucaristía. En la primera lectura que hemos proclamado, San Pablo instruye a Timoteo. Mediante sus consejos, el apóstol nos enseña cómo ser un líder en la comunidad a la que servimos. “Procura ser un modelo para los fieles en tu modo de hablar y en tu conducta, en el amor, en la fe y en la castidad.” Si quisiéramos resumir en esta noche estas enseñanzas en una sola podríamos decir que son una invitación a servir en nuestro ministerio con congruencia y humildad. La humildad había sido una enseñanza constante para el pueblo de Dios.

Adolescente, Jesus Garcia proclamando la Palabra en la Misa de Comision y Envío.
Adolescente, Jesus Garcia proclamando la Palabra en la Misa de Comision y Envío.

Moisés rehusó ser colocado en el lugar principal cuando el Señor lo llamó a conducir al pueblo elegido durante su jornada hacia la Tierra Prometida. “Te lo suplico Señor, envía a otro en mi lugar, no ves que soy hasta tartamudo?” fue el reclamo que Moisés puso delante de Yahvé. El profeta Jeremías sintió mucho miedo cuando descubrió que él era el elegido para ocupar el lugar de profeta de Yahvé. “Señor, no puedo hablar, y soy solo un chiquillo.” Fue este su reclamo al Dios de Israel.

Las recomendaciones del libro de  Eclesiastés son abundantes acerca de este tema. “En tus asuntos procede con humildad y te amarán más que al hombre dadivoso.” “Házte más pequeño, cuanto más grande seas y hallarás gracia delante del Señor.”

En el evangelio  que hemos proclamado, dos personajes interactúan con Jesús en el banquete al que ha sido invitado, y el contraste entre los dos es total. Por un lado Simón, el anfitrión, fariseo en su espiritualidad, había recibido a Jesús con cierta frialdad. Simón había pasado de la indiferencia al asombro por la afectuosa actitud que una mujer pecadora tenía hacia Jesús. Por otro lado, una mujer anónima, calificada de pecadora, vence las barreras de las convenciones sociales y se desvive por mostrar agradecimiento a aquel de quien ha recibido todo.

Pero el Señor misericordioso supo cómo diferenciar ambas actitudes y nos da hoy una lección sobre perdón y gratitud, sobre agradecimiento y servicio efusivo que se desencadena solo después de saber cuánto se nos ha sido perdonado. Quien se sabe perdonado por Dios, como la mujer aquel día, mostrará siempre una gratitud excepcional. La lección que Jesús nos da hoy es simple: centrar nuestra atención en lo que es verdaderamente importante. Aquel día Jesús nos enseñó que era lo verdaderamente importante. De cuajo separo la formalidad y los estereotipos del comportamiento correcto, valorando al mismo tiempo la fe de los sencillos que es ingénua, transparente, y espontánea. Ante este testimonio demoledor del Maestro quedaría hoy solo preguntarnos: ¿quiénes somos nosotros para juzgar a nuestros hermanos?

La invitación hoy día para todos nosotros es clara. Seamos congruentes. Fijémonos en lo que es realmente importante, pongamos nuestra atención en aquello que nos une, desechemos todo cuanto nos divida. Como San Pablo le dice hoy a Filemón: “Cuida de tu conducta y de tu enseñanza y sé perseverante, pues obrando así, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.”

En conclusión el Padre Hector dijo:
Al acercarnos al Altar del sacrificio perfecto, el lugar en donde lo que verdaderamente vale la pena es ofrecido por todos nosotros, pidamos al Señor que purifique nuestras intenciones en nuestros ministerios. Si decidimos tomar este camino, estaremos actuando en contrario a lo que el payaso del circo hizo aquel día. Estaremos desechando la cáscara del orgullo, del halago, y de lo supérfluo; estaremos en cambio poniendo en nuestro corazón el dulce fruto de la compasión,  de la humildad, de la congruencia y del deber cumplido; recompensas que nos acompañarán siempre en nuestras vidas. Recordemos los consejos del Salmista el día de hoy: El temor del Señor es el principio de la sabiduría y los que viven de acuerdo con él son sensatos, porque la gloria del Señor perdura eternamente.

People hold signs for Pope Francis outside Havana's apostolic nunciature Sept. 19.(CNS photo/Tyler Orsburn) See POPE-CUBA-ARRIVE Sept. 19, 2015.
People hold signs for Pope Francis outside Havana’s apostolic nunciature Sept. 19.(CNS photo/Tyler Orsburn)

A propósito del liderazgo que celebramos en la Misa de Comisión y Enío en la Diócesis… una de la preguntas de una joven de La Habana, fue sobre el liderazgo del Santo Padre. ¿Tú le llamas coincidencia o es el Espíritu Santo que actúa en la Iglesia de formas inimaginables?
Lee con cuidado la respuesta del Papa y llevémosla a cabo al evangelizar en nuestro ministerio.

Papa Francisco: “Mira, yo solamente te digo una cosa: un líder es buen líder si es capaz de hacer surgir entre los jóvenes otros líderes. Si un líder quiere ser líder él solo, es un tirano. O sea, el verdadero liderazgo es fecundo y, cada uno de ustedes, cada uno de ustedes, tiene la semilla del liderazgo adentro. Háganla crecer. Sean líderes en lo que les toca ser líderes. Líderes de pensamiento, líderes de acción, líderes de alegría, líderes de esperanza, líderes de construcción de un mundo mejor.

“Ese es el camino para ustedes, pero la semilla la tienen ustedes. Los liderazgos únicos hoy son y mañana no son. Si no siembran liderazgos en los demás, no sirven, son dictadores. Yo no tengo ganas de ser dictador. Por eso, me gusta sembrar.”